Ir al contenido principal

Trigésima quinta noche

Trigésima quinta noche: suena una vez.

David se duerme a las 10:10. Le vuelvo a recordar que vamos muy bien en el proceso de quitarnos el pañal y que es normal si en estos días todavía vienen días son hacerse pipí. El fantasea con la consola que va a conseguir. Hace sus cuentas y dice que en diez días tendrá su nuevo juguetito. Yo le insisto en que seguro sean más días.
A las 4:40 suena el DIMPO. Cuando acudo a él, noto que está completamente seco, pero no hay forma de apagarlo. Creo que se le ha olvidado: "¡Mario se te ha olvidado ya como se apaga!  Quítate la tira de abajo y presiona el botón." Yo no quiero ayudarle y finalmente lo hace el sólo. Esta muy adormilado. No quiere ir al baño. Esta cansado. El padre intenta que vaya con buen humor, pero no funciona. Intento empatizar y le comento que entiendo que se sienta frustrado, pues llevaba ya cuatro días sin mojar nada. Le digo wth además era noche es casi casi limpia porque no siquiera hay que cambiar los calzoncillos. Lo cojo en brazos y con mucho cariño me lo llevo al baño diciéndole que está hecho un campeón. En el baño, se vuelve a cruzar y se mete en la bañera. Me pide que me vaya. De lo insistente que se pone (cabezón para que me entendáis, aunque evitó usar etiquetas) , me voy a mí dormitorio. Al poco sale, pero no sé si hace pipí o no. Al menos no me opone resistencia para el DIMPO y se puedo poner bien. Lo cierto es que no cambio nada: ni sábanas, ni pantalones no calzoncillos. Amanece seco a las 8:15 y rascamos casilla. 

Comentarios

Entradas populares de este blog

Quincuagésima quinta noche

Quincuagésima quinta noche: primera noche seca Se duermen primero sus dos hermanos y a las 10:10 se sube con el padre, quien se queda un ratito con él hasta que se relaja. Se duerme sobre las 10:30/10:40. De una a dos y media se queja de picor. Llega incluso a ducharse aún sabiendo que a las siete de la tarde se había dado un baño. Hace caca incluso. Creo que finalmente se duerme por cansancio. Con la hermana echo un ratillo también de 3'30 a 4'30 (me tumbé a su lado para relajarla pero caí yo antes que ella,jeje). David amanece hoy seco. 

Primera noche

El pedido de DIMPO se realizó el pasado sábado 24 de agosto, llegaría supuestamente el martes 27, pero se retrasó un día por razones que desconocemos, así que iniciamos esta aventura en la tarde de un miércoles: sí, por la tarde. Es necesario entrenar, ensayar... Llamadlo cómo queráis, pero es imprescindible que el niño se quede con las cosas muy claras antes de irse a dormir la primera noche. El kit contiene el cinturón, una lámina sensor, un tríptico con la información del tratamiento y un cartoncito con las reglas del juego interactivo. Pasemos a la primera noche. Se acostó a las 11.15 (estamos en verano y de vacaciones).  Se durmió antes de lo que esperaba, pues con el artilugio en su cuerpo pensaba que estaría incómoda. Simplemente comentó que no podría dormir boca abajo, pero encontró su postura y se durmió. A las 3:15 sonó la alarma. Acudimos tanto el padre como yo y el solito se retiró la tira y le dio al botón. Fuimos al baño, hizo un pipí grande, se cambió los calzon...

Vigésimo novena noche

Vigésimo novena noche: una alarma En esta ocasión los acuesta el padre (la mami se va aún acto benéfico de la ONG Agua de Coco). Sube primero a Natalia y luego a los dos hermanos, que como buenos hermanos y como siempre, lo hacen peleándose y chinchándose mutuamente. Duermen todos del tirón hasta las 4:40 que suena la alarma. Va el padre y todo se sucede rápido. Yo me levanto a darle un beso y decirle que ya está hecho un campeón. A continuación, David sigue durmiendo del tirón hasta las 8:20 que abre los ojitos y anda seco, pero me temo que es el único que duerme así. Daniel se despierta dos veces entre DIMPO y hora de despertarse y Natalia necesita una dosis de apiretal ante el calentón nocturno ... Digo yo que  los padres al final del proceso DIMPO tendrían también que recibir un premio: una tarde de spa, una siesta... jajaja