Ir al contenido principal

Vigésimo quinta noche

Vigésimo quinta noche: una alarma.

 El momento de dormirse fue horrible, para mí al menos que me quedo con ellos hasta que se duermen. David lo puso bien difícil, impidiendo que su hermana también se durmiera. Daniel fue el primero en dormirse y Natalia hasta dos veces llegó a dormirse, pero su hermano la despertó. El padre subió hasta tres veces a echarme una mano. Llegamos incluso a estar los dos en la misma habitación... No voy a dar más detalles, pero por dura que sea la palabra, para mí fue insoportable, una hora de reloj insoportable.  El DIMPO le sonó, pero como ya he comentado alguna vez, creemos que es del propio sudor que genera. Yo de su dormitorio me fui directa a mi cama con ganas de llorar.

Le sonó a las 2:15 largo y tendido. No había forma de que despertara. De hecho, llegó a mojar la cama un poco, aunque menos que otras veces. Hubo un intento de no ir al baño, pero gracias a Dios fue a la segunda vez que se lo dijimos. El padre lo acompañó y yo me quedé quitando la primera capa de cama. Le puse nuevos calzoncillos, pantalón nuevo y a dormir.  Ya no volvió a sonar en el resto de la noche. 

Comentarios

Entradas populares de este blog

Quincuagésima quinta noche

Quincuagésima quinta noche: primera noche seca Se duermen primero sus dos hermanos y a las 10:10 se sube con el padre, quien se queda un ratito con él hasta que se relaja. Se duerme sobre las 10:30/10:40. De una a dos y media se queja de picor. Llega incluso a ducharse aún sabiendo que a las siete de la tarde se había dado un baño. Hace caca incluso. Creo que finalmente se duerme por cansancio. Con la hermana echo un ratillo también de 3'30 a 4'30 (me tumbé a su lado para relajarla pero caí yo antes que ella,jeje). David amanece hoy seco. 

Primera noche

El pedido de DIMPO se realizó el pasado sábado 24 de agosto, llegaría supuestamente el martes 27, pero se retrasó un día por razones que desconocemos, así que iniciamos esta aventura en la tarde de un miércoles: sí, por la tarde. Es necesario entrenar, ensayar... Llamadlo cómo queráis, pero es imprescindible que el niño se quede con las cosas muy claras antes de irse a dormir la primera noche. El kit contiene el cinturón, una lámina sensor, un tríptico con la información del tratamiento y un cartoncito con las reglas del juego interactivo. Pasemos a la primera noche. Se acostó a las 11.15 (estamos en verano y de vacaciones).  Se durmió antes de lo que esperaba, pues con el artilugio en su cuerpo pensaba que estaría incómoda. Simplemente comentó que no podría dormir boca abajo, pero encontró su postura y se durmió. A las 3:15 sonó la alarma. Acudimos tanto el padre como yo y el solito se retiró la tira y le dio al botón. Fuimos al baño, hizo un pipí grande, se cambió los calzon...

Vigésimo novena noche

Vigésimo novena noche: una alarma En esta ocasión los acuesta el padre (la mami se va aún acto benéfico de la ONG Agua de Coco). Sube primero a Natalia y luego a los dos hermanos, que como buenos hermanos y como siempre, lo hacen peleándose y chinchándose mutuamente. Duermen todos del tirón hasta las 4:40 que suena la alarma. Va el padre y todo se sucede rápido. Yo me levanto a darle un beso y decirle que ya está hecho un campeón. A continuación, David sigue durmiendo del tirón hasta las 8:20 que abre los ojitos y anda seco, pero me temo que es el único que duerme así. Daniel se despierta dos veces entre DIMPO y hora de despertarse y Natalia necesita una dosis de apiretal ante el calentón nocturno ... Digo yo que  los padres al final del proceso DIMPO tendrían también que recibir un premio: una tarde de spa, una siesta... jajaja