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Duodécima noche

Duodécima noche: una alarma
Sé que el cómo se duerme David no tiene mucho que ver con el interés de quién se acerque a leer este blog, que será ver si este sistema funciona, pero a quien escribe estás líneas a veces le faltan las fuerzas para confiar en que lo logremos ante la actitud que a veces muestra mi hijo: cuando empieza a reírse desaforada mente, a hablar más alto de la cuenta para que su hermana se despierte, a salirse del cuarto, a tirar cojines, toser exageradamente... Y todo ello en el tramo de una hora, seguido y sin parar. Por supuesto, se ha quitado el DIMPO porque yo no le cambiaba el cuento (Juan sin miedo), que por cierto a su hermano le estaba gustando mucho. En fin, que nos subimos a las 10:00, a los diez minutos ya tenía el DIMPO y una hora más tarde seguía dando guerra... Los hermanos cayeron a las 10:40 (la chiquitilla) y a las 10:45 (mediano). David se duerme a las 11:15. Y sí, serán cosas de niños, la edad, el príncipe destronado, celos... Pero es duro como madre y padre.
A lo que vamos: alarma a las 6:45 ¡Casi casi la noche entera! ¿Estaremos cerca? Tardó tiempo en apagar el DIMPO porque de primeras se puso a apartar el reloj de pulsera: se pensaba que era la alarma que él se había puesto. El problema ha sido que ya no se ha dormido después 🤦

El juego ya se complica: a partir de esta noche solo se rasca por noche seca

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Quincuagésima quinta noche

Quincuagésima quinta noche: primera noche seca Se duermen primero sus dos hermanos y a las 10:10 se sube con el padre, quien se queda un ratito con él hasta que se relaja. Se duerme sobre las 10:30/10:40. De una a dos y media se queja de picor. Llega incluso a ducharse aún sabiendo que a las siete de la tarde se había dado un baño. Hace caca incluso. Creo que finalmente se duerme por cansancio. Con la hermana echo un ratillo también de 3'30 a 4'30 (me tumbé a su lado para relajarla pero caí yo antes que ella,jeje). David amanece hoy seco. 

Primera noche

El pedido de DIMPO se realizó el pasado sábado 24 de agosto, llegaría supuestamente el martes 27, pero se retrasó un día por razones que desconocemos, así que iniciamos esta aventura en la tarde de un miércoles: sí, por la tarde. Es necesario entrenar, ensayar... Llamadlo cómo queráis, pero es imprescindible que el niño se quede con las cosas muy claras antes de irse a dormir la primera noche. El kit contiene el cinturón, una lámina sensor, un tríptico con la información del tratamiento y un cartoncito con las reglas del juego interactivo. Pasemos a la primera noche. Se acostó a las 11.15 (estamos en verano y de vacaciones).  Se durmió antes de lo que esperaba, pues con el artilugio en su cuerpo pensaba que estaría incómoda. Simplemente comentó que no podría dormir boca abajo, pero encontró su postura y se durmió. A las 3:15 sonó la alarma. Acudimos tanto el padre como yo y el solito se retiró la tira y le dio al botón. Fuimos al baño, hizo un pipí grande, se cambió los calzon...

Vigésimo novena noche

Vigésimo novena noche: una alarma En esta ocasión los acuesta el padre (la mami se va aún acto benéfico de la ONG Agua de Coco). Sube primero a Natalia y luego a los dos hermanos, que como buenos hermanos y como siempre, lo hacen peleándose y chinchándose mutuamente. Duermen todos del tirón hasta las 4:40 que suena la alarma. Va el padre y todo se sucede rápido. Yo me levanto a darle un beso y decirle que ya está hecho un campeón. A continuación, David sigue durmiendo del tirón hasta las 8:20 que abre los ojitos y anda seco, pero me temo que es el único que duerme así. Daniel se despierta dos veces entre DIMPO y hora de despertarse y Natalia necesita una dosis de apiretal ante el calentón nocturno ... Digo yo que  los padres al final del proceso DIMPO tendrían también que recibir un premio: una tarde de spa, una siesta... jajaja