Ir al contenido principal

Décimo novena

Décimo novena noche: una alarma, dos manchas de pipí.
Davids se sube solo a dormir a las 9:20 (como no tiene tele se aburre). Nos llama la atención varias veces desde arriba para que subamos o su madre o su padre. A las 9:45 subo con el resto. Daniel lo toca riéndose y David pilla un rebote increíble. Se pone a llorar porque dice que lo han despertado, cosa que dudo: "Ay David, qué pena. Cómo lo siento si verdaderamente estabas dormido, pero espero que hayas aprendido lo mal que sienta si te despiertan. Acuérdate de cuántas veces habéis despertado a Natalia". El hermano se duerme  enseguida. David hace un amago de molestar: "¿Qué quieres que no haga ruido?" Me pregunta dando una palmada y sigue dando dos o tres palmadas. Ignoro sus actos y al ratillo se duerme.
A la 1:55 suena la alarma. A mí me pilla al lado con la hermana, con la que me había tumbado porque andaba molestilla. Está profundamente dormido. No hay forma de que apague la alarma. Llega el padre. Intenta ayudarlo a apagarlo, pero le digo que lo deje y que lo haga solo. Mientras atina o no compruebo que la cama está seca. Finalmente lo apaga, se quita los calzoncillos y se vuelve a tumbar. Le digo que vaya a hacer pipi, pero no quiere: se repite la escena de hace dos noches. Se niega a ir al baño:
- David por favor si el DIMPO ha sonado es porque lo necesitas- le insisto
- No, no lo necesito. No quiero.
- David, venga vamos a intentar hacer las cosas rápidas. Vamos a ser ágiles. Por favor, venga- continúa el padre
- No.
- Venga David, no voy a estar una hora como el otro día - le digo con tono de enfado.
Tras insistirle los dos sale de su habitación, pero empieza a bajar escaleras: mismo tira y afloja. Otro rato pidiéndole que suba y haga pipí:
"Mira David, te lo voy a pedir por última vez: sube" le dice el padre. Acto seguido, lentamente empieza a subir quejándose porque no entiende por qué no puede hacer abajo: "No, si abajo se puede hacer pero dínoslo antes" le digo explicándole que da igual el baño mientras haga pis. Pero conforme se lo digo, se vuelve a parar. El padre me dice que para qué digo nada si ya estaba subiendo. Y sí, ciertamente tendría que haberme callado, pero a mí me gusta explicar las cosas y aunque no era el momento, el cansancio y las horas me han llevado a actuar así. Uno nunca sabe cómo acertar. Mismo tira y afloja.
"Subo si papá se va". El padre se mete en la habitación y  David sube. Entramos en el baño, pero me dice claramente que no piensa hacer pipi porque no tiene. Le pregunto entonces que cómo le ha sonado el DIMPO: "Ha sido solo una gota". Me dice. "Pero David, esa gota significa que tú cuerpo necesita hacer pipi,anda haz pipi porfi" pero su reacción es peor: "Vale, pero hago en la bañera" Se mete en la bañera: "David, eso no es lugar para hacer pipi. En la bañera nos duchamos"
Llega el padre y enfadado se lo lleva al dormitorio. Le dice que le va a poner pañal y que no va a volver a preocuparse de su pipi. David sigue con la misma actitud. El padre, ya desesperado, le dice: Si no quieres hacer pipi, no hagas. Ahora que como te hagas, vas a dormir en tu meado porque yo no te pienso cambiar las sábanas y mañana irás al cole oliendo a pipí y  a la noche dormirás otra vez en tus sábanas meadas" David grita "Que me dejes" y el padre le recuerda: Piénsalo porque como te mees duermes en tu meado" David, llorando le pide que se calle.
Yo empiezo a sentirme fatal pues parece que estemos educando a un animal en lugar de a un niño, me siento mal ante la impotencia de no saber tratar su rebeldía y desafío constante (durante el día ocurre igual),pues dificulta enormemente este proceso.
En el momento, tengo la sensación de que el tratamiento se me ha ido de las manos. Ya no es un juego, parece una guerra familiar. Por supuesto, no se ajusta a las expectativas que yo tenía. Me quedo con la sensación de estar creándole el complejo que no tenía o si lo tenía, reforzarlo. A las 2'15 se queda en su cama. A la media hora veo que se cambia de cama. Como todos sabíamos, ha mojada la cama. A las siete se baja de la litera para ir al baño él solito.
Noche horrorosa, sin embargo, al día siguiente amanece como si nada. Andamuy cariñoso. Simplemente a la vuelta del cole hace el siguiente comentario: "Papá, anoche me dijiste que Iba a dormir en mi meado". Y pregunta; ¿Por qué Mumi ha cambiado las sábanas? Le explicamos que estábamos muy enfadados por su falta de colaboración. Además , muy serios le preguntamos: David, ¿Quieres seguir usando el cinturón? Si prefieres que lo dejemos, nosotros no tenemos ningún problema pero creemos importante que si lo haces colabores más por la noche y eso significa hacer pipi cuando suene... Nos dice que quiere seguir. 

Comentarios

Entradas populares de este blog

Quincuagésima quinta noche

Quincuagésima quinta noche: primera noche seca Se duermen primero sus dos hermanos y a las 10:10 se sube con el padre, quien se queda un ratito con él hasta que se relaja. Se duerme sobre las 10:30/10:40. De una a dos y media se queja de picor. Llega incluso a ducharse aún sabiendo que a las siete de la tarde se había dado un baño. Hace caca incluso. Creo que finalmente se duerme por cansancio. Con la hermana echo un ratillo también de 3'30 a 4'30 (me tumbé a su lado para relajarla pero caí yo antes que ella,jeje). David amanece hoy seco. 

Primera noche

El pedido de DIMPO se realizó el pasado sábado 24 de agosto, llegaría supuestamente el martes 27, pero se retrasó un día por razones que desconocemos, así que iniciamos esta aventura en la tarde de un miércoles: sí, por la tarde. Es necesario entrenar, ensayar... Llamadlo cómo queráis, pero es imprescindible que el niño se quede con las cosas muy claras antes de irse a dormir la primera noche. El kit contiene el cinturón, una lámina sensor, un tríptico con la información del tratamiento y un cartoncito con las reglas del juego interactivo. Pasemos a la primera noche. Se acostó a las 11.15 (estamos en verano y de vacaciones).  Se durmió antes de lo que esperaba, pues con el artilugio en su cuerpo pensaba que estaría incómoda. Simplemente comentó que no podría dormir boca abajo, pero encontró su postura y se durmió. A las 3:15 sonó la alarma. Acudimos tanto el padre como yo y el solito se retiró la tira y le dio al botón. Fuimos al baño, hizo un pipí grande, se cambió los calzon...

Vigésimo novena noche

Vigésimo novena noche: una alarma En esta ocasión los acuesta el padre (la mami se va aún acto benéfico de la ONG Agua de Coco). Sube primero a Natalia y luego a los dos hermanos, que como buenos hermanos y como siempre, lo hacen peleándose y chinchándose mutuamente. Duermen todos del tirón hasta las 4:40 que suena la alarma. Va el padre y todo se sucede rápido. Yo me levanto a darle un beso y decirle que ya está hecho un campeón. A continuación, David sigue durmiendo del tirón hasta las 8:20 que abre los ojitos y anda seco, pero me temo que es el único que duerme así. Daniel se despierta dos veces entre DIMPO y hora de despertarse y Natalia necesita una dosis de apiretal ante el calentón nocturno ... Digo yo que  los padres al final del proceso DIMPO tendrían también que recibir un premio: una tarde de spa, una siesta... jajaja