Décima tercera noche: una alarma.
David se durmió a las 10:00. Tardó poquísimo porque recordemos que andaba en pie desde las 6:45 de la mañana. En torno a la una vino a nuestro dormitorio (al día siguiente empezaba el cole y creo que estaba nervioso). Al poco empezó su hermana a llorar y me fui con ella, pero acabé frita a su lado hasta las 3'30 que me volví a mi cama. A las cuatro David decidió volverse a su cama. Le dijimos que antes hiciera pis, pero nada, le pudo el sueño (o la vagancia??????) Y a los cinco minutos (eran las 4:05) sonó el DIMPO. Se levantó el padre con él. David parecía enfadado por el hecho de que la alarma hubiera sonado (es muy competitivo), pero es que además mojó calzoncillos, pantalón y cama. El padre lo animó pero también le recordó que era recomendable hacer pipi cuando uno se levantaba de su cama en mitad de la noche. La verdad es que si al cambiarse de cama hubiera hecho un pis, muy seguramente esta noche no habría sonado el pitido. Dejemos los imposibles y acabemos: no quiso ponerse el cinturón y el padre tras un buen rato convenciéndolo desistió. Para nosotros son muchas noches seguidas sin dormir lo suficiente... Afortunadamente, David se despertó a las nueve sequito y a las once de vuelta al cole😄
David se durmió a las 10:00. Tardó poquísimo porque recordemos que andaba en pie desde las 6:45 de la mañana. En torno a la una vino a nuestro dormitorio (al día siguiente empezaba el cole y creo que estaba nervioso). Al poco empezó su hermana a llorar y me fui con ella, pero acabé frita a su lado hasta las 3'30 que me volví a mi cama. A las cuatro David decidió volverse a su cama. Le dijimos que antes hiciera pis, pero nada, le pudo el sueño (o la vagancia??????) Y a los cinco minutos (eran las 4:05) sonó el DIMPO. Se levantó el padre con él. David parecía enfadado por el hecho de que la alarma hubiera sonado (es muy competitivo), pero es que además mojó calzoncillos, pantalón y cama. El padre lo animó pero también le recordó que era recomendable hacer pipi cuando uno se levantaba de su cama en mitad de la noche. La verdad es que si al cambiarse de cama hubiera hecho un pis, muy seguramente esta noche no habría sonado el pitido. Dejemos los imposibles y acabemos: no quiso ponerse el cinturón y el padre tras un buen rato convenciéndolo desistió. Para nosotros son muchas noches seguidas sin dormir lo suficiente... Afortunadamente, David se despertó a las nueve sequito y a las once de vuelta al cole😄
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