Ir al contenido principal

Segunda noche

Creo importante poner como antecedente que David no tuvo una buena tarde. Se la pasó enfadado porque tuvo que ir al parque  sin ganas, pero como ya dije en la presentación, tiene otro hermano y otra hermana y a veces es complicado satisfacer los gustos de los tres. No le quedó otra que ir, aunque el parque mojó a su hermanita y estuvo molestando a sus vecinos, por lo que eso tuvo sus consecuencias.

No obstante, se acostó tranquilo y aparentemente en paz. Se colocó su cinturón, pero le sonó enseguida, creo que porque nota la humedad del pipí que hace justo antes de meterse en la cama. Ante esto, David se pone un trozo de papel higiénico en sus calzoncillos y arreglado. Se durmió relajado escuchando audio cuentos. A las 2:15 sonó el aviso. Me levanté a acompañarlo. Solito se retiró la tirilla y apagó el botón. Fue al baño, orinó y se volvió a dormir enseguida. David duerme en la misma habitación que sus otros dos hermanos y de momento ninguno se ha despertado ante el estridente sonido. Espero que esto siga así.
A las siete tuve que volver a la habitación porque la pequeñita se quejaba.  Cuál sería mi sorpresa al encontrarme el cinturón encima de la cama y David en otra cama sin el aparato. En su habitación hay cuatro camas: una cama tren de tres más otra separada que es donde dormía David en estos primeros días para su mayor comodidad a la hora de ir al baño. He preferido no despertarlo y que él mismo compruebe las consecuencias de su acto. A las nueve, despertó la pequeña y me salí de la habitación. David seguía seco.
A las nueve y diez, David bajó con una sonrisa desafiante contándome que se había quitado el cinturón y que había mojado la cama de arriba: "Ya he visto que te has quitado el cinturón, es una pena porque la primera parte fue fenomenal. Esta noche irá mejor seguro,aunque nos quedamos sin rascar casilla", le respondí: "Ah no, no me pienso poner el cinturón nunca más porque ayer me disteis una tarde horrorosa", contestó con un gesto un tanto chulesco. "Bueno, ya sabes que tienes la ayuda para cuando quieras dejar el pañal", le dije yo, a lo que me saltó más alterado: "Ah no, hasta los ocho años no pienso volver a ponerme el cinturón y vas a tener que ponerme pañal todo este tiempo". Como no quiero causar un conflicto, sino que prefiero que sea algo con lo que él esté  motivado, mi respuesta fue: "Vale,si prefieres el pañal, usamos pañal, pero piénsalo". Después no quise entrar en más discusión. A lo largo del día, me ha recordado la tarde tan horrorosa, pero del DIMPO ni palabra... ¡ Mañana  os cuento!

Comentarios

Entradas populares de este blog

Quincuagésima quinta noche

Quincuagésima quinta noche: primera noche seca Se duermen primero sus dos hermanos y a las 10:10 se sube con el padre, quien se queda un ratito con él hasta que se relaja. Se duerme sobre las 10:30/10:40. De una a dos y media se queja de picor. Llega incluso a ducharse aún sabiendo que a las siete de la tarde se había dado un baño. Hace caca incluso. Creo que finalmente se duerme por cansancio. Con la hermana echo un ratillo también de 3'30 a 4'30 (me tumbé a su lado para relajarla pero caí yo antes que ella,jeje). David amanece hoy seco. 

Primera noche

El pedido de DIMPO se realizó el pasado sábado 24 de agosto, llegaría supuestamente el martes 27, pero se retrasó un día por razones que desconocemos, así que iniciamos esta aventura en la tarde de un miércoles: sí, por la tarde. Es necesario entrenar, ensayar... Llamadlo cómo queráis, pero es imprescindible que el niño se quede con las cosas muy claras antes de irse a dormir la primera noche. El kit contiene el cinturón, una lámina sensor, un tríptico con la información del tratamiento y un cartoncito con las reglas del juego interactivo. Pasemos a la primera noche. Se acostó a las 11.15 (estamos en verano y de vacaciones).  Se durmió antes de lo que esperaba, pues con el artilugio en su cuerpo pensaba que estaría incómoda. Simplemente comentó que no podría dormir boca abajo, pero encontró su postura y se durmió. A las 3:15 sonó la alarma. Acudimos tanto el padre como yo y el solito se retiró la tira y le dio al botón. Fuimos al baño, hizo un pipí grande, se cambió los calzon...

Vigésimo novena noche

Vigésimo novena noche: una alarma En esta ocasión los acuesta el padre (la mami se va aún acto benéfico de la ONG Agua de Coco). Sube primero a Natalia y luego a los dos hermanos, que como buenos hermanos y como siempre, lo hacen peleándose y chinchándose mutuamente. Duermen todos del tirón hasta las 4:40 que suena la alarma. Va el padre y todo se sucede rápido. Yo me levanto a darle un beso y decirle que ya está hecho un campeón. A continuación, David sigue durmiendo del tirón hasta las 8:20 que abre los ojitos y anda seco, pero me temo que es el único que duerme así. Daniel se despierta dos veces entre DIMPO y hora de despertarse y Natalia necesita una dosis de apiretal ante el calentón nocturno ... Digo yo que  los padres al final del proceso DIMPO tendrían también que recibir un premio: una tarde de spa, una siesta... jajaja