Vigésima tercera noche: una alarma a las 4:45.
Tarda mucho en dormirse. Yo aburrida me bajo a las once y se sube el padre un rato. Creo que se duerme sobre las 11:20. A las 4:45 suena la alarma. Acude el padre. Yo estoy cansada pues para esa hora ya he pasado por las camas de mis otros dos hijos. No tarda mucho en apagarlo pero se moja como para traspasar a las sábanas, así que nada de rascar. Hace todo más o menos rápido. El padre quita las sábanas e impermeable, quedando al descubierto el nuevo juego de sábanas (recordemos que hacemos la cama doble, es decir un juego encima de otro). No vuelve a mojarse en lo que queda de noche, pero se desvela. Al poco dev todos a la cama me levanto porque Natalia ha vuelto a protestar y veo que no está en su cama: ¡Se había bajado al salón a ver la tele! Cuando le digo que se suba no opone resistencia alguna. Creo que se duerme relativamente rápido...o seguramente yo me dormiría antes que él.
. Saludos!
Tarda mucho en dormirse. Yo aburrida me bajo a las once y se sube el padre un rato. Creo que se duerme sobre las 11:20. A las 4:45 suena la alarma. Acude el padre. Yo estoy cansada pues para esa hora ya he pasado por las camas de mis otros dos hijos. No tarda mucho en apagarlo pero se moja como para traspasar a las sábanas, así que nada de rascar. Hace todo más o menos rápido. El padre quita las sábanas e impermeable, quedando al descubierto el nuevo juego de sábanas (recordemos que hacemos la cama doble, es decir un juego encima de otro). No vuelve a mojarse en lo que queda de noche, pero se desvela. Al poco dev todos a la cama me levanto porque Natalia ha vuelto a protestar y veo que no está en su cama: ¡Se había bajado al salón a ver la tele! Cuando le digo que se suba no opone resistencia alguna. Creo que se duerme relativamente rápido...o seguramente yo me dormiría antes que él.
. Saludos!
Comentarios
Publicar un comentario