Ir al contenido principal

Entradas

Trigésima segunda noche

Trigésima segunda noche: ¡No suena el DIMPO! ¡Noche seca! Volvemos al "divide y vencerás", así que subo a David con Natalia y Daniel, quienes después de decir lo más bonito del día y contar hasta diez en inglés y luego hasta veinte caen en cero coma. A los cinco minutos de comunicar que los peques dormían sube David ya con toda la rutina hecha. Sin darse cuenta se pone el dimpo encima del pantalón, pero lo cambiamos. Resulta que después de hacer pipi no se había limpiado y los calzoncillos los tiene un poco húmedos, razón por la cual nos suena un par de veces. Lo solucionamos cambiando de calzoncillos (menos mal que me hice con un buen puñado al principio del proceso). Me pide que me tumbe con él y hablemos un ratito, así que una vez tumbada le pregunto que de qué quiere hablar: del regalo que va a conseguir cuando supere el juego del DIMPO, jeje. Quiere una consola pequeña que se puede unir a la tele y tiene 400 juegos, entre ellos el Super Mario Bros. También quiere ir a ...

Trigésima primera noche

Trigésima primera noche:  ¡Noche seca y sin alarma! En esta ocasión, nos subimos a los tres al mismo tiempo. David acaba dando más vueltas de lo habitual. Se llega incluso a bajar, pero finalmente cae rendido sobre las 10:30. Su hermanita sigue enferma con laringitis y se pasa la noche tosiendo. Quizá en una de la múltiples veces que fui a consolar a Natalia, David se desperezó más de la cuenta y decidió ir al baño. Esto ocurrió sobre la una y media. Después, siguió durmiendo hasta las 8:30 que se levantó seco. Antes de desayunar, deja cariñosamente que su hermano Daniel rasque casilla por él.

Trigésima noche

Trigésima noche: una alarma. Por dos noches consecutivas se encarga el padre de dormirlos o más bien de acompañarlos en el proceso de llegar al estado de sueño. Sube a Daniel y Natalia primero, quienes se duermen al mismo tiempo (9:50) y luego sube a David,que cae alas 10:20. El DIMPO suena muy temprano esta noche: 13:35. Tarda poco en apagarlo, pero cuando voy tiene el pantalón chorreando. Esta bastante dormido. Le ayudo a desnudarse y mientras va al baño quito todas las sábanas. Cuando vuelve le ayudo con sus calzoncillos secos,pantalón y vuelta a la cama.  Amanece seco a las 8:15.

Vigésimo novena noche

Vigésimo novena noche: una alarma En esta ocasión los acuesta el padre (la mami se va aún acto benéfico de la ONG Agua de Coco). Sube primero a Natalia y luego a los dos hermanos, que como buenos hermanos y como siempre, lo hacen peleándose y chinchándose mutuamente. Duermen todos del tirón hasta las 4:40 que suena la alarma. Va el padre y todo se sucede rápido. Yo me levanto a darle un beso y decirle que ya está hecho un campeón. A continuación, David sigue durmiendo del tirón hasta las 8:20 que abre los ojitos y anda seco, pero me temo que es el único que duerme así. Daniel se despierta dos veces entre DIMPO y hora de despertarse y Natalia necesita una dosis de apiretal ante el calentón nocturno ... Digo yo que  los padres al final del proceso DIMPO tendrían también que recibir un premio: una tarde de spa, una siesta... jajaja

Vigésimo octava noche

Vigésimo octava noche: una alarma, pero seco. Con la nueva dinámica de "Divide y vencerás" el momento de irse a la cama se ha vuelto mucho más pacífico y tranquilo. Se duermen Daniel y Natalia en primer lugar sobre las 9:50. David sube entonces y para las 10:20 anda ya dormido. La alarma suena a las 4:40. Se levanta el padre, pero por fortuna, vuelve enseguida. David apaga rapidísimo el DIMPO, no se moja ni siquiera los calzoncillos, así que hace pipí y a la cama. Yo me quedo con la peque en mi cama que anda con mucha tos... David amanece sequito y borramos casilla :)

Vigésimo séptima noche

Vigésimo séptima noche: una alarma temprano. Dividí e vincit. Tan mal lo pasé la noche anterior que hoy ponemos en práctica una nueva estrategia: me subo primero con Daniel y Natalia y,una vez dormidos (9:45), se sube el padre con David. Efectivamente, todo un éxito. David se siente especial y realiza su rutina sin oposición; es más, en diez minutos se duerme con su DIMPO (10:00). Sin embargo, está paz dura poco. A las 12:40 suena la alarma. Un poco caótico: se moja una barbaridad, moja cama... Y el cabreo que se pilla es monumental. En esta ocasión acude el padre y hasta pasados 20/25 minutos no vuelve a la cama. Me cuenta que se lo pone muy difícil y que fundamentalmente está frustrado:  normal después  deuna noche seca. Como otras veces, no quiere ir al baño, no colabora para vestirse de nuevo, etc.  A las seis y media, oímos el pitido de prueba del DIMPO. Atención: le había dado al botón porque quería que alguno de los dos fuéramos porque andaba muy congestionado....

Vigésimo sexta noche

Vigésimo sexta noche: ¡tercera noche seca! Horror a la hora de dormirse, pero una vez dormido siguió del tirón hasta al día siguiente. Yo me desperté varias veces esperando a que sonara y contentísimos todos cuando pasó la noche y no sonó.